Las emociones y los perros
Los perros y los humanos somos seres emocionales
Los perros sienten las emociones suyas y nuestras con profundidad e intensidad,
y nos hacen de espejo para ayudarnos en nuestra evolución
Los perros sienten las emociones
De una manera consciente o inconsciente todos percibimos que los perros con los que compartimos nuestra vida sienten las emociones, pero desde que incorporé la Comunicación animal y la Canalización en mi método me quedó muy claro la profundidad e intensidad de cómo las sienten. En casi todas las comunicaciones que hago los perros me hacen sentir las emociones que ellos están sintiendo y es verdaderamente espectacular sentir el amor incondicional a esos niveles. Me siento muy honrada por estas experiencias.
Los perros sienten las emociones de los humanos
Cada vez que tenemos un pensamiento nuestro cerebro envía a todas las células de nuestro cuerpo una lluvia de una sustancia química determinada para que nuestro cuerpo experimente la emoción relacionada. Estos cambios químicos que tenemos en nuestro cuerpo nuestros perros los huelen.
Pero además cuando sentimos una emoción emitimos energéticamente en todo nuestro ser y hacia el exterior la vibración asociada a esa emoción, lo que es perceptible por todos los que nos rodean incluyendo a nuestro perro e influye en su campo energético.
Un ejemplo que le puso un perro en una comunicación a su responsable era donde le mostraba la imagen de un bol tibetano que era golpeado para que sonara y al vibrar emitía ondas expansivas de esa vibración que llegaban e influían a todo a su alrededor.
Nuestras emociones influyen en nuestros perros
Tanto los perros como los humanos somos multisensoriales percibiendo un mismo estímulo como las emociones por diferentes vías. Un ejemplo sería cuando le expreso una petición a mi perro con su emoción adjunta, él la percibe visualmente a través de mis gestos y expresiones faciales, de mi tono de voz, de mis pensamientos que percibe telepáticamente, del olor de mis cambios químicos internos y de mi vibración.
¿Cómo nos ayudan los perros con nuestras emociones?
A nivel energético nuestros perros nos ayudan a equilibrarnos en cierta medida:
– Nos ayudan a ir drenando las emociones densas como el nerviosismo, la ansiedad, la tristeza, etc
– Nos ayudan a cambiar nuestra vibración emitiendo una frecuencia más elevada que la nuestra como la del amor incondicional y así influir en nuestro campo
– Nos invitan al juego o a la calma para inducirnos a esos estados de ánimo para que así cambiemos nosotros nuestra vibración
– Nos ayudan al autoconocimiento y gestión de nuestras emociones haciéndonos de espejo
Los perros vienen a ayudarnos
pero la responsabilidad y el esfuerzo para cambiar las cosas es nuestro
Digo en cierta medida porque si cronificamos un estado de ánimo denso y no hacemos un trabajo para cambiar la tendencia a estar vibrando en esa emoción constantemente, al final nuestro perro no podrá drenar con tal velocidad y cantidad que generamos, lo que le colapsará energéticamente llevándolo a la enfermedad o cambios de comportamiento.
Por eso, agradece enormemente la labor energética de tu perro pero a la vez toma consciencia de la situación y ponle acción para que él te ayude pero no te tenga el peso de sostenerte al 100%.
¿Cómo te responde tu perro?
Una misma petición a tu perro tendrá respuestas totalmente diferentes en función de si estás en tu centro o no, es decir, de la vibración de las emociones que sientes en ese momento.
Por ejemplo, cuando tu perro no para de ladrar y le pides que pare o ha cogido algo y le pides que te lo devuelva. Si se lo pides desde el nerviosismo, la impaciencia y el enfado, la respuesta de tu perro seguramente será con esa misma energía. En cambio, si se lo pides desde tu centro y desde el corazón, probablemente él te responderá diferente.
Por lo que en el caso de que tu perro te responda mal o no acepte tus correcciones, lo primero sería revisar y observar cómo y desde dónde le transmites tu petición.
¿Sabías que el estado emocional de tu perro está muy intrincado con el tuyo?
En muchos casos cuando comunico con perros que tienen tensión, estrés, ansiedad, por poner un ejemplo, me transmiten que esas emociones están directamente relacionadas con las de su responsable, es decir, que el origen de que ellos sienten y expresen esa emoción procede de lo que siente su responsable. Cuando sucede esto normalmente son emociones cronificadas o que yacen en el subconsciente, es decir, que están muy automatizadas y las hemos integrado como parte de nuestra personalidad.
Es importante remarcar aquí que las emociones, cronificadas o automatizadas, pueden ser trabajadas de manera que nuestro cerebro y nuestro cuerpo aprendan y memoricen una respuesta emocional diferente.
Mi estado emocional, su estado emocional
En estos casos es muy importante que su responsable tome consciencia de esa emoción y la trabaje para que así su perro pueda cambiar su conducta.
Introducir la comunicación animal en mi método me ha hecho cambiar progresivamente la manera de trabajar porque años atrás habría buscado la manera de contrarrestar esa emoción directamente en el perro, lo que acaba siendo muy contraproducente porque como el origen reside en el responsable y no las está trabajando, al final cualquier cosa que hagas acabará por derrumbarse.
Tu perro es tu espejo emocional
Al igual que los niños, los perros nos hacen de espejo emocional. Es decir, los perros son auténticas esponjas que absorben nuestras emociones y por ende les repercute.
Pongamos el ejemplo del estrés. Si estoy estresado de manera crónica en mi día a día, donde me estreso con las caravanas para llegar al trabajo, por el trabajo en sí y el ambiente que hay, cuando vuelvo a casa sigo estresado intentando llegar a todo con el tiempo cronometrado,… y así cada día y vuelta a empezar, este estrés afecta a mi perro y a todos a mi alrededor porque aunque yo muchas veces ya no soy consciente de este estrés porque lo he normalizado, sigue allí, con mi sistema nervioso en alerta constantemente. En estos casos es probable que tu perro desarrolle un problema de comportamiento relacionado con la ansiedad o la hiperactividad (TDAH).
He puesto el ejemplo del estrés, pero esto sucede con cualquier emoción. Si son emociones positivas como la calma y la felicidad tendremos un perro que vibrará y expresará estas emociones. Pero si las emociones son negativas o densas como la agresividad y la tristeza, pues expresará conductas y enfermedades relacionadas con ellas.
Por eso, si observas a tu perro nervioso, inseguro, agresivo, ansioso,… para y obsérvate, observa que emoción o pensamiento-emoción tienes en ese momento, porque es bastante probable que coincida con el estado de ánimo de tu perro.
Los perros nos ayudan a vibrar en amor incondicional
y a mejorar nuestra gestión emocional
¿Quieres saber más de cómo te refleja tu perro y cómo ayudarle?
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