Biodescodificación consciente de la infección en las glándulas anales de los perros

Biodescodificación consciente de la infección en las glándulas anales de los perros

Hoy te voy a explicar la historia de una mujer que acudió a mi por la infección en las glándulas anales de su perrita.


Me contacta esta mujer porque desde hace 2 meses su veterinaria diagnosticó a su perrita una infección en las glándulas anales y aunque la medicación era fuerte, había empeorado.

Como la infección no mejora y ve a su perrita extrañamente muy demandante, decide anular un viaje de 3 meses por Europa que tiene programado.
Además el tratamiento durante el segundo mes requiere llevar a la perrita cada día al veterinario porque es muy doloroso y no puede hacerlo ella sola en casa.

Curiosamente a la vez que su perrita está muy rara, la mujer está con mucha tristeza, llorando y sintiendo que su vida es una mierda.

Hablando con una amiga de lo frustrada que se siente con todo el proceso, esta le recomienda contactar conmigo.

 


Empezamos a trabajar y la perrita le dice de dónde le viene y cómo trabajarlo.

La mujer pone el foco en ella, se arremanga y le pone acción con mi acompañamiento.

 

Un mes más tarde vuelve a llevar a su perrita a revisión pero la infección todavía sigue igual. Aquí su veterinaria le propone 2 opciones: parar la medicación y hacer seguimiento, o aumentar todavía más la medicación.

Aquí la mujer se planta y decide parar el tratamiento y hacer seguimiento.

 

Otro mes más tarde, pide hora a otra veterinaria en busca de una segunda opinión. Al hacer la revisión esta no encuentra ninguna infección.

 

Desde entonces, ha vuelto a llevar a su perrita cada 3 semanas durante los 3 meses siguientes y en todas las revisiones no han encontrado infección.

 


Este un caso más de los que acompaño por enfermedad.

Es muy frustrante hacer todo lo que puedes por tu perro y ver que no avanza.

Pero si tu perro está reflejando algo tuyo, por mucho que le mediques o le hagas terapias no puede sanar. Quizás le alivias temporalmente. Pero la causa sigue ahí.

 

¿Te acuerdas de lo que te conté del vaso?

Tu vaso lleno de agua sucia, ensucia el vaso de tu perro. A través del tubo transparente que os une siempre.

Por tanto, si la fuente eres tu, en ti debes poner el foco.

Si quieres sanar a tu perro tienes que conocer aquello que hay en ti que le está enfermando, y ponerle acción para sanarlo.

 

 

Si quieres saber más sobre cómo ayudar a tu perro con su enfermedad, aquí te dejo el enalce para suscribirte a mi newsletter:

 

Ayuda a tu perro a sanar

su infección en las glándulas anales

 

 

Un abrazo,

Neus


PD: Con esta historia de este caso real que he acompañado para nada te animo a dejar de medicar a tu perro o no seguir los consejos de tu veterinario. De hecho, la primera veterinaria le ofreció parar la medicación porque a pesar de que era tan fuerte no estaba haciendo el efecto que se esperaba. Pero eso ya es a criterio del veterinario.

Neus Alcoverro Giner © 2023